19 de octubre de 2008

AV. SANTO DOMINGO - 21:42 (aqui y ahora!)

... la verdad no estaba sorprendido, ni asustado. La verdad, aunque muchos se desilusionen, tenia curiosidad. Mientras adelante el paso forme un millar de razones; una enfermedad, su perro, la escasa luz. Jugué con la visión correcta del 'antes', que ahora veo. Pise la cadena de su perro, para que no corriera, le hablé mientras apreté su brazo izquierdo. Me arrodillé frente a el, mientras encontraba su cara en perfectas condiciones; luchó, se aferro a mi temblando. Creí que me seria fácil, pero no. Lo acerque con mi mano libre y levante como pude hasta dejarlo arrodillado, así como yo estaba. Le pregunto algo, me mira, responde y se ríe.... 'malditos hoyos' me dice riendo. Limpio sus pantalones y me agradece. Toma su correa, y con ella su perro, y mientras rechaza formal y educadamente mi incitación a tomar asiento. Lo veo caminar hacia donde no voy y sonrío, porque no parece un abuelito paseando a su perro, tampoco parecía un abuelito de bruces en el suelo, ni yo un tipo que sufre del peor caso de alergia, a estas alturas del año, un sábado al anochecer en una calle de Santiago ...

2 comentarios:

Verónica dijo...

.. lo vuelvo a repetir ... tus escritos me hacen "apreciar" toda la escena...

SALUDOS.

EL GATO NEGRO dijo...

XD
me alegra que te puedas 'meter'
en mi mundo....