6 de diciembre de 2013

5 de mayo de 2013

ESTE PUTO ROMPECABEZAS

El destino es un hijo de puta. lo suelo decir, innumerable de veces, en una inmensa cantidad de situaciones, unas mucho mas extrañas que otras. La verdad es que no se como acercarme a ti, sintiendo tu rechazo, tu incomodidad, tu frialdad y sufrimiento hacia mi, hacia ti y hacia lo nuestro. Lo sé muy bien porque también me siento parecido; en esos segundos en que nos atravesamos, cruzamos e ignoramos. El destino es un hijo de puta por ponerte de muchas maneras en mi camino. El destino es un hijo de puta, pero él no tiene la culpa de ser un cobarde, consiente y pensante; ahí haciendo que camino, miro para otro lado para huir de tu mirada, en esta crisis de racionalidad en la que concluyo en que no tenemos nada de que hablar, no tengo nada que contarte (aunque me muero de ganas de decirte las penurias y glorias por las que he pasado), no hay tiempo para nosotros, todo está bien, no debo hablarte por las cosas que me duelen cuando pienso en ti, o solamente porque juré salir de tu vida una vez sólo porque no era bueno para ti, ni te hacía bien, sentado en tu sillón que hasta el día de hoy es mi sillón. El destino es un hijo de puta, pero esa tensión no debería decir nada, sólo debemos romper el hielo y esa estúpida tradición de mierda, esos ritos y karmas que me hacen no hablar con ninguna de mis mujeres, el destino es un hijo de puta que me tiene aquí con dolor de cabeza escuchando una serenata entre dientes mientras me hago el dormido.

2 de febrero de 2013

18 de enero de 2013

noche no tan inútil

'...aquella noche de disfraces, en la que me acerqué a ti con unas ganas tremendas de ver lo que siempre he visto, con escusas tan baratas como un (puto) cigarillo suelto y de mi boca salieron palabras torpes e inútiles como el movimiento de mis orejas. Eres lista y recuerdas haber visto la forma y color de mis ojos. Por suerte estaba oscuro y no viste lo sonrojado que estaba. Sin importar lo que antes (o después) pasó metí tu número y tu falso nombre en mi bolsillo roto, para recordar que al despedirte me dedicaste una dulce mirada desde la esquina, donde besarías a otro...'

15 de enero de 2013

buscando a tientas

He tratado muchos años de preguntarte un millar de cosas en unos sueños que tuve , pero siempre estuviste con otros ocupada siendo real...

9 de enero de 2013

... gracias por creer en mi, cuando ya no creía en nadie...!

4 de enero de 2013

mala idea

con la certeza de que arruiné (nuevamente) la sorpresa al sacar las manos de tus ojos demasiado pronto

1 de enero de 2013

Año Nuevo

Solo quisiera pedirte que le muestres y recuerdes a diario todo el cariño que aprendió a recibir y que sabemos se merece a lo largo de sus, ahora cortos dos años y ocho meses. Personalmente ya no se si creer en 'ese' amor de madre (y padre) tan manoseado a lo largo del años, sólo espero que estén tomados de la mano esta noche de fin de año.